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Escrito por Hope

Finalmente estoy dispuesta a compartir mi historia de aborto. Es cierto lo que dicen... lo piensaras todos los días. Igual como pienso en mis hijos vivos cada día. Ahora sé que nunca dejaré de pensar en el bebé que yo aborté.

Tuve un aborto químico que consiste en tomar una pastilla en la clínica de aborto y luego cuatro pastillas más tarde en su casa. La primera pastilla "detiene el desarrollo" del bebé, que significa que envenena el "embarazo". El segundo medicamento es un paquete de 4 pequeñas pastillas de Cytotec, a causar contracciones para expulsar los restos del bebé. Es muy traumático. Es desgarrador. Es la cosa más horrible, que he pasado en 26 años. Yo no voy a cubrirlo. No puedo.

Me senté en la mesa en la clínica de aborto. A la derecha de mí estaba el dispositivo de succión y bote estoy segura de que había abortado a otros bebés en él aunque fue cubierto con papel para ocultar el contenido. Pensé en mis adentros, "jamás haría eso. Sólo estoy a 5 semanas de embarazo. Esto es solo tomar la medicina. No hay ningún latido del corazón. Esto no es un aborto". Supongo que cuando estás en estado de shock, y quiere justificar lo que haces, dirá a ti mismo todo tipo de cosas. Sólo puedo mirar atrás a ese pensamiento, el depósito y succión dispositivo sentado allí, los instrumentos sirúrgicos de plata sobre la mesa listos para la próxima mujer en línea, y no sé si reir o llorar. Risa - porque ¿cómo podría haber posiblemente convencida yo que tomar la pastilla de aborto no fue lo mismo que un aborto? Llorar - porque no puedo creer que alguien que ama a su bebé con todo su corazón y proclamó ser apasionadamente pro vida, terminaría en aquella habitación fría, estéril.

Un Médico anciano llegó y me entregó mi "medicina" mientras que la enfermera me entregó agua en una taza de papel. Aún puedo sentirlo, verlo, y olerlo todo - la sensación de medicamentos y el agua fresca que viajó en mi garganta. Automáticamente dije "Gracias" al doctor cuando me levanté a salir. Él me miró sorprendido. Ahora sé por qué se sorprendió. Veinticuatro horas más tarde, me quedé mirando a el embrión que tenía en la palma de mi mano.

Después de horas de dolores, estaba mi bebé dentro de un saco gestacional amarillo claro del tamaño de una moneda de diez centavos. Claramente pude ver el pequeño embrión dentro. Cuando sucedió, me volví a lavar y lo vi en el inodoro. Tuve una reacción instintiva, quería agarrarla fuera de allí, para "salvarlo". Y me le quedé mirando por unos momentos. Quería enterrarlo. No quería vaciar el inodoro y mirarlo girar como el pescado de mi niño. No quise que fuera tirado con la basura. Yo sólo miraba, agradecida que al menos el saco gestacional estaba en tacto. Que mi bebé tendria cierta "dignidad". ¿Qué está mal conmigo?" Dije a mí misma. Es sólo un montón de células. No hay latido. Ninguna formación. Entonces ¿por qué sentí que era un bebé? Mi bebé. ¿Por qué estaba asustada de abrir el saco gestacional amarillo y ver el embrión yo misma - si estaba tan segura que era un tumor de las células? Puse el saco, que contenía todo lo que mi hijo habría de necesistar para crecer y vivir hasta el nacimiento, en un pedazo de tejido, coloque el paquete y lo puse en el inodoro. Vire mi espalda y enjuage. Un pedazo de mi corazón se fue con él.

Pasarían días antes de que podía usar el baño incluso después del lavarlo con cloro. Fui a casa de mi mamá por el día para no tener que usarlo.

Una semana más tarde, desarrolle una fiebre alta, y estaba experimentando dolor y escalofríos. En el la sala de emergencia fue horrible porque tuve que decirle al personal por qué estaba allí. Tuve un examen pélvico por un médico que no conocia. No era doloroso pero estaba humillada porque yo había hecho esto a mí misma. Tenían que asegurarse de que todo el "embarazo" se había ido. No pude ver la pantalla del ultrasonido. Era un útero vacío; una extensión negra de nada. Me enviaron a casa con antibióticos y me dijeron que consultara con mi médico. Nunca me he sentido tan sola o tan afligida como cuando salí de ese hospital. Vacía.

Me niego a dejar que la gente me diga "mueve adelante," que no fue "gran cosa", y debo estar agradecida por los dos niños que estoy creando como una madre soltera. Sí, estoy agradecida por ellos. Sí, es difícil criarlos solita, pero nada me haría más feliz que estar embarazada de mi bebe otra vez. Todas esas cosas que dicen, de no ser capaz de observar a los bebés en la tienda sin llorar, preguntando como la vida habría sido si mi hijo tuviera la oportunidad de vivir. Pienso en eso cada día - no es "absurdo." No se trata de "Propaganda de la favorable-vida". Yo lo he vivido.

Quise acabar con mi vida. Mi mamá me dijo que si me suicidó, no puedo ir al cielo para estar con el bebé. No pude terminar mi propia vida. He nombrado a mi bebé y ruego que Dios observe a Avery para mí hasta cuando yo llege al cielo. Sólo porque terminé la vida de mi bebé no significa que Dios quería que yo me muriera. No fue mi decision de hacer. Había hecho suficiente "juegando Dios”. Tenía que seguir viviendo, seguir estando ahí para mis otros hijos.

No creo que debo decir mucho más. Esta es mi cuenta, 100% verdad. Esta es la realidad de una "pastilla" que lo cambió todo. Esta es la realidad de una decisión muy equivocada que yo sabía que estaba mal. Era egoísta, estaba asustada. Estaba atrapada en mi comportamiento y no quería enfrentar las consecuencias. Pero ahora voy a tener que vivir con mi elección el resto de mi vida.

Escrito por Hope

Finalmente estoy dispuesta a compartir mi historia de aborto. Es cierto lo que dicen... lo piensaras todos los días. Igual como pienso en mis hijos vivos cada día. Ahora sé que nunca dejaré de pensar en el bebé que yo aborté. . Lea esta historia de aborto químico >

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